Celebra la vida

Una vez me pregunté donde iban todas esas emociones que se me amontonaban en el pecho. Y que durante las noches, me hacían mirar a las estrellas buscando respuestas o vislumbrando ese lugar en el que un día habitarían. Porque no, no era justo desprender tanto amor si no era correspondido, si no era cobijado y ni aceptado.

Hoy vuelvo a mirar al cielo buscando de nuevo ese lugar que ansiaba encontrar, pero ahora con la vista acusada de presbicia las estrellas se difuminan, se hacen más grandes y veo más intensa su luz devolviéndome todo aquel amor que supieron cobijar en aquel momento.

Y mientras todo se agita de nuevo yo celebro este inusual despertar que admira de nuevo las estrellas. Y vuelvo a  celebrar la vida, aferrándome a esa estrella que ahora mismo comienza a guiarme.

 

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